El aliento frío de mi soledad, el molesto aroma del desamor,
Que igual que viene se va, pero sin duda deja un mal sabor.
Y es que estoy tan loco por ti, que no veo mi desengaño,
Y es que estoy tan prendado de ti, que no veo que me hago daño.
Y en mis sueños eres benévola, y compartes mi cariño,
Que duro al despertar, resulta que solo queda mi delito,
El hecho de que tu me amaras, no es mas que mi puto delirio,
Que retuerce mi pecho atormentándolo, que destroza todo mis sentidos.
Que bella tortura es tu mirada, que desastre es el soñar,
Con que me regalaras una noche entera, es mi historia de cristal,
Que se quiebra con el viento, que en el alma se me viene a clavar,
Que duro resulta amarte, y yo que no me termino de escarmentar.
Parece que me gusta este martirio, el suplicio del mal de amor,
Por muchas batallas que he perdido, no corrijo nunca mi error,
Y echarte de una vez al olvido, pa así alejarme de tu corazón,
Pero parece que me gusta el fastidio, de que siempre me digas que no.
Y por mas que me prometo, mas busco tu encuentro,
Y mientras más me someto, mas noto que voy perdiendo,
Y resulta que no me enmiendo, el maldito pecado de tus besos,
Me veo incapaz de aborrecerlos, aunque solo sea en mis sueños.
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