
Mis motivos de crear este rincón se quedan para mi y los comparto con la gente que por casualidad se encuentre con él. Nunca me gustó hablar de mi, (es empezar el blog con eso y ya tienes tu primera contradicción, la primera pamplina) pero aquí llevo un año haciéndolo, desahogándome con algo que me impulsa y me alegra. Me compensa escribir mis cuentos chinos, mis desvaríos. Leérmelos en voz baja. Me compensan porque así expulso el veneno que me invade mi carácter.
Historias recientes o de años atrás que las veo y vuelven a mi cabeza y las plasmo aquí. Cada letra es un peso de encima menos. En este lugar clandestino no cabe la vergüenza ni el arrepentimiento. Tiene que surgir del jardín de mi mollera y que se enrede en el tiempo. Letras sin estación ni caducidad. Aunque hoy algunas me inquieten me servirán para el futuro, me reiré de tiempos malos en los que le vi al demonio los cuernos. Me alegrare de los buenos tumbao en la arena fumando.
Las chuflas y pamplinas comencé a subirlas para que las vieras tú y todos los demás, porque esta es mi nación, embustera, solitaria e inerte, pero serena. Y yo me conformo con que sea serena. Este es mi mar en calma.
Mi único interés ha sido descargarme, contarte la verdad, hablando de mi, de lo antihéroe y payaso que hay en mi, pidiéndoles que vuelvan en secreto, hablando de mis miedos y mis cuentos, intentando descifrar como y quien soy, como y quienes sois los demás, escribirle mas que nuca cuando la olvidas, escribiendo las excepciones, los malos momentos cuando debieron ser los mejores, rogándole a mi cabeza que no se fuera cuando se acabó el calor, recordando un año entero, pensando que este es mi privilegio, siendo otro corsario en el mar del imposible …
Historias recientes o de años atrás que las veo y vuelven a mi cabeza y las plasmo aquí. Cada letra es un peso de encima menos. En este lugar clandestino no cabe la vergüenza ni el arrepentimiento. Tiene que surgir del jardín de mi mollera y que se enrede en el tiempo. Letras sin estación ni caducidad. Aunque hoy algunas me inquieten me servirán para el futuro, me reiré de tiempos malos en los que le vi al demonio los cuernos. Me alegrare de los buenos tumbao en la arena fumando.
Las chuflas y pamplinas comencé a subirlas para que las vieras tú y todos los demás, porque esta es mi nación, embustera, solitaria e inerte, pero serena. Y yo me conformo con que sea serena. Este es mi mar en calma.
Mi único interés ha sido descargarme, contarte la verdad, hablando de mi, de lo antihéroe y payaso que hay en mi, pidiéndoles que vuelvan en secreto, hablando de mis miedos y mis cuentos, intentando descifrar como y quien soy, como y quienes sois los demás, escribirle mas que nuca cuando la olvidas, escribiendo las excepciones, los malos momentos cuando debieron ser los mejores, rogándole a mi cabeza que no se fuera cuando se acabó el calor, recordando un año entero, pensando que este es mi privilegio, siendo otro corsario en el mar del imposible …
Nunca me gusto hablarte de mi.