Mi botella como barca, el océano como carretera,
Me sobran las agallas, en mi viaje hasta tú tierra.
Me inunda toda esta fe, sin miedo estoy de perderla,
Si consigo llegar al puerto, que esconden tus caderas.
Mi corazón como bandera, mi alma como vela,
Por si viene un viento fuerte, por si me pierdo en la carrera.
Me abunda toda esperanza, sin miedo voy de olvidarla,
Si consigo encallar en la orilla, que se encuentra en tus piernas.
En tus piernas de blanca arena, En tus ojos de perla esmeralda,
en tus pelos de caracolas, en tu boca de agua salada.
En tu perfume de olas y arena, en tu piel de sirena encantada,
En tu ombligo de lunas llenas, en tus manos derrocando mi mar en calma.
Mi instinto como brújula, tus curvas serán mi mapa,
Me sobran faros de luz, tengo a la soledad anclada,
En un sitio que ya ni recuerdo, cada ve que veo tu mirada,
Que ya naufrago no me siento, no me escondo bajo la almohada.
Mi boca usare de estandarte, para recorrer el mar a oscuras,
Mi olfato como equipaje, pa no perder el norte de cordura.
Me quitare las ataduras, el amarraje de tanta censura,
Para por fin poder recrearme en tu bella y fina figura.
En tus piernas de blanca arena, En tus ojos de perla esmeralda,
en tus pelos de caracolas, en tu boca de agua salada.
En tu perfume de olas y arena, en tu piel de sirena encantada,
En tu ombligo de lunas llenas, en tus manos derrocando mi mar en calma.
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