Soy el payaso de cristal, el botarate de mis cuentos,
El corsario de la ciudad, el profeta de los vientos,
Soy el mamarracho ebrio, del tinto de cartón,
El del dedo amarillento, el que la vela no sopló.
Soy el perro vagabundo, el eterno perdedor,
El que cuenta con los dedos, el que tonto se quedó.
Soy el gusano de la fruta, el caballo desbocado,
El que se pierde en tu cintura, el cuchillo ensangrentado.
Soy el necio arrinconado, el frustrado poeta,
El duende mermado, la mas débil cometa.
Soy el caballero perdido, que no encuentra princesa,
Las púas de un erizo, de la noche la vela.
La babucha vieja, la flama de la tarde,
La espesura de la selva, la leña que no arde.
Soy la desidia del tiempo, el pañuelo de la chaqueta,
La herida del cerebro, el cero a la izquierda,
Soy el arraigado madrero, el señuelo de la presa.
El burro amarrado, la deuda del fracasado,
La lagrima del llanto, nada a tu lado.
El que no cree en los santos, la flor de nardo,
El castillo embrujado, el parpado cansado.
Soy el alquimista de papel, el soldado malogrado,
El de la torre de babel, el trovador encantado
Soy el gato sin cascabel, el de la pata de palo.
El capitán de aquel tropel, la rata sin rabo.
Soy la estatua de David, la casta del galgo,
La cleopatra emperatriz, los años dorados.
Soy la momia sin nariz, el marco del cuadro,
El quicio que no tiene fin, el viejo cáñamo.
Soy una foto gris, el pasar de los años,
El acostumbrado a sufrir, el barco naufragado.
Soy el búho de la noche, el folio blanco,
Soy la razón de tu reproche, el árbol quemado.
El de la soga al cuello, la cuerda del ahorcado,
La hormiga en invierno, el preso amarrado
Y el cuento sin querer queriendo esta contado.
2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario