miércoles, 9 de junio de 2010

CAPITULO VI: "del jardín de mi mollera"

Del jardín de mi cabeza brotó una flor,
Brotó un castillo y una canción.
Nació un chiquillo y conoció el amor,
Que tan sencillo entregó su corazón.

Del parterre que nos separa brotó una flor,
Que la distancia que nos distancia es pasajera,
Que pronto nos comeremos los dos.
Y nos besaremos de mil maneras.

Del edén de mi mollera brotó un piropo,
Que me destierren si no vuelvo a ver tus ojos,
Que me acusen de mil pecados sin mi antojo,
De ver a la niña que me vuelve loco.

Del patio de mi azotea brotó una flor,
Brotó un castillo y una habitación,
Una cama, un sueño y una ilusión,
En la que tú eres mi única aspiración.

Del jardín de mi mollera floreció el amor,
Brotó un duende y un corazón,
Nació un niño y una canción,
Con todo el cariño de mi invención.

Del parterre que nos separa brotó una flor,
Que solo nos distancia la primavera,
Que pronto nos enroscaremos los dos,
Y nos besaremos de mil maneras.

Del jardín de mi cerebro manó una flor,
Brotó un castillo y una canción,
Del gran librillo de mi creación,
Nació un chiquillo que se enamoró.

Del edén de mi mollera brotó un requiebro
Que eres la niña que me roba el sueño
Que me sometan a la tortura sin remedio,
Que yo sin ti en vida muero.

Del patio de mi azotea brotó una flor,
De mi castillo un lazarillo que me ayudó,
A regalarte todas las flores de mi cabeza,
Porque si no es por ti solo habría tierra,
Si no es por ti que nunca florezca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario