Eres las gotas de agua, que se quedan por la mañana,
En cada una de las hojas, del puerto de mi esperanza.
Que están esperando al sol, para evaporarse junto al viento,
Y mezclarse con el calor, que siempre desprende mi cuerpo.
Cada vez que recuerdo tu voz, Cada una de las veces que te veo …
Cada vez que te observo, me voy quedando sin aliento,
Y aún creo en el milagro, de que vengas a darme un beso,
Que sirva para algo, todo el tiempo que te vengo amando,
Y que ocurra todo despacio, que sea como cada sueño,
Cada sueño que tengo despierto, Cada una de las veces que te veo …
Eres las gotas de rocío, que se quedan en primavera,
En cada uno de los pétalos, del edén de mi impaciencia.
Que aguantan hasta el verano, para aliviar mi condena,
Por si no te veo hasta el otoño, consiguen calmar mi pena.
Cada vez que no veo tus ojos, en las largas estaciones de mi espera …
Eres las gotas de rocío, que se quedan en la madera,
De toda mi testarudez, inquietud que me desespera.
Siempre el resquicio de alivio, que refresca mi conciencia,
Que me recuerda tu sabor, cada noche que paso en vela,
Añorando tu dulce voz, anhelando tu primavera …
Eres las gotas de rocío, que aparecen a primera hora ,
Dormiditas sobre la arena, de mi abandonada costa.
Que están esperando al sol, para evaporarse junto al viento,
Y mezclarse con el calor, que siempre desprende mi cuerpo.
Cada vez que recuerdo tu voz, Cada una de las veces que te veo …
No hay comentarios:
Publicar un comentario