Deshojando una pequeña flor estaba,
mientras daba tu amor por perdido,
Arañando mi guitarra desquiciada,
intentaba encontrar un poco de alivio.
Un poquito de esa luz ansiada,
pero no quedaba ni un puto resquicio,
Por el cual escapar de esta trampa,
de lo insignificante que resulta el sonido,
Cuando nada de lo que oigo me alcanza,
y me lleva a un rinconcito contigo.
Y si todo lo que me rodea esta tan vacío,
y si todo lo que me envuelve esta tan frío,
Y si tu corazón se equivoco de sitio,
de que me sirve luchar para decirlo.
De que me sirve esperanzar a mis sentidos,
si ya de mi lado para siempre te has ido.
Y no quiero creer que todo fue baldío,
tan convencido como estaba,
De que el amor esta vez daría un grito,
apartando a todos los fantasmas.
Que decir amor eterno no seria un delirio,
y eternas fuesen nuestras miradas,
Que se fundiesen como hace el viento frío,
cuando con las hojas de otoño baila,
Que ya estaba escrito nuestro destino,
pero el tiempo nos daba la espalda.
Y ahora todo resulta tan vacío,
y ahora todo lo que me envuelve esta tan frío,
Y ahora que nuestro amor cedió su sitio,
de que me sirve luchar para decirlo.
De que me sirve esperanzar a mis sentidos,
si de mi vera para siempre te has ido.
Y aquí me tienes deshojando otra flor,
y este destino me vuelve a decir que no,
Y sigo pagándolo con mi guitarra,
que a duras penas aguanta mi decepción.
Necesito un poco de esa luz anhelada,
y reencontrarme de nuevo con tu amor,
Por el cual yo me cortaría las alas,
y dejaría de buscarte el corazón,
Con otra copa que aguanta mis batallas,
hasta que pueda olvidar el dolor,
Y quedarme dormido junto a mis sueños,
para ver si en ellos oigo tu voz.
Y ahora todo resulta tan vacío,
y ahora todo lo que me envuelve esta tan frío,
Y ahora que nuestro amor cedió su sitio,
de que me sirve luchar para decirlo.
De que me sirve esperanzar a mis sentidos,
si de mi vera para siempre te has ido.
2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario