miércoles, 3 de noviembre de 2010

CAPÍTULO XI: MI PRIVILEGIO

He grabado en acero todas mis quejas,
entre barrotes se encuentran mi penas,
He sucumbido en mi perpetua tristeza,
porque al verte marchar siempre se manifiesta.

Lo he grabado para no olvidarlo,
no quiero pensar que solo fue un trago amargo,
Lo he escrito a fuego lento y despacio,
porque sufrir es un privilegio en lo que valgo.

He adornado mi vida con el fracaso,
de no haberte robado nunca en la vida los labios,
Y eso me sirve para alimentar mi musa,
el ir a contracorriente me ha hecho más sabio.

Tantos golpes me han hecho la piel de roca,
tanto escribir me ha agilizado las manos,
Entre barrotes se encuentra mi corazón,
pero mi inspiración hoy esta brotando.

Mientras mas veces me digas que no,
más veces te voy a describir en mis sueños,
Mientras más desaires me promulgues,
más retales encuentro para mis cuentos,
Que tu mirada es lo único que me seduce,
es lo único que me mantiene despierto,
Al pobre enamorado dentro de mi volviste loco,
y al poeta lo vuelves cuerdo.

He tallado en madera mi renuncia,
quiero que navegue visible hasta tu orilla,
Para que veas que no se refugia,
que quiero recordar a fuego mi pesadilla.

Lo he tallado para no obviarlo,
no quiero que el tiempo me despierte de mi hallazgo,
Lo he escrito a fuego lento y despacio,
porque sufrir es un privilegio en lo que valgo.

Mientras mas veces me digas que no,
más veces te voy a describir en mis sueños,
Mientras mas desaires me promulgues,
mas retales encuentro para mis cuentos,
Que tu mirada es lo único que me seduce,
es este mundo mío tan muerto,
Al pobre enamorado dentro de mi volviste loco,
y al poeta lo vuelves cuerdo.

febrero 2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario