Que mira lo que un día tú consideraste enmienda,
hoy se te retorna patente y se convierte en una pena,
Tú no quisiste morder una manzana enviciada,
Pero a éste se le presenta como una posible ofrenda.
Y tienes que callarte y tragarte tu propia lengua,
Y tienes que aprender que siempre hay consecuencias,
Calla cuando quieras reprocharle que no tiene corazón,
Calla porque tú fuiste diablo en las noches ciegas.
Y esta espina invisible que se me presenta,
Viene envenenada y riéndose de mi decadencia,
Viene con cara de amigo y se atraganta en evidencia,
Que los celos vienen y no hay quien los entienda.
Porque cuando hay pelea y termina en recompensa,
No se puede luchar cuando brillan mas los ojos que la luna,
Y por mucho que uno quiera y por mucho que comprenda,
No es trago dulce que en tan poco tiempo ella a él lo prefiera.
Que mira lo que tú un día viste tan comprensible,
Hoy se te retorna como la maldad mas intangible,
Tu no aceleraste porque viste que te despeñabas,
Pero éste se consuela en que a él le vino con ganas.
Y tienes que volverte y reconocer que así es la vida,
Y todo lo que quisiste a lo mejor a ti tanto no te quería,
Calla cuando quieras reprocharle que para ti era tu vida,
Calla porque tu estuviste a punto de besarla a escondidas.
Y esta espina invisible que se me presenta,
Viene envenenada y riéndose de mi decadencia,
Viene con cara de amigo y se atraganta en evidencia,
Que los celos vienen y no hay quien los entienda.
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