Mis cuentos chinos se han perdido,
En el reino del amargado faraón,
Y un miserable duende mal nacido,
Los guardo en lo mas oscuro de su cajón.
Mis brillantes fabulas se han extraviado
Por las mas altas cumbres de este reinado,
Los dragones por la boca su fuego expulsaron
Y todos los papeles se han quemado.
Se acabo la gloria soñada,
Se perdió el trabajo sudado,
Se despego la hoja secada,
De un árbol malhumorado.
Se fueron décadas en segundos,
Se apagó la vela por una ráfaga,
Del humo mas negro e inoportuno,
Se apagó la vela mas protegida del mundo.
Mis cuentos chinos han volado,
A las manos de un viejo profano,
Que puto uso les habrá dado,
Si ni siquiera los a mirado.
Maldito mundo mundano,
Maldita retorcida mente humana,
Malditos sucios gusanos,
Tiren la piedra y escondan el rabo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario