viernes, 8 de enero de 2010

SIRENA

Tierna luz de alba, apaga estos ojos en llamas,
Que ven a ciegas la mañana, sonámbula y difuminada.
Arranca estos ojos de miseria, arranca estos ojos de lagrimas,
Y conviértelos aire, conviértelos en nada.

Tierna luz de alba, echa a volar tus alas,
De ciento y una esperanzas que se marchan desconsoladas,
Arranca estos ojos de agua, arranca estos ojos de estafa,
Y conviértelos en nadie, conviértelos en nada.

Que del salitre se escapen mis sueños,
Que mis lagrimas entre la lluvia se camuflen,
Que por no creer nunca en los cuentos
La sirena que me trastorna se hunde.

Que del amargo sabor de esta pesadilla,
Alguien salga ganando de su escondite,
De sueños imposibles y batallas perdidas,
Alguien eche a volar y como una estrella brille …

Que mis ojos se cansaron de leyendas mentirosas,
De tantos ratos y de tantas horas,
Esperando salvarme de mis sombras,
Esperando no quedarme nunca a solas.

Ya esta bien, de creerse merecedor de las caricias,
De la mujer que no puede mostrarte una sonrisa.
Porque la sirena se hunde si en ella no confías,
Porque la esperanza se pierde si siempre la olvidas.

Tierna luz de alba, apaga estos ojos en llamas,
Que ven a ciegas la mañana, sonámbula y difuminada.
Arranca estos ojos de miseria, arranca estos ojos de lagrimas,
Y conviértelos aire, conviértelos en nada.

Quiero creer que puedo ser valiente,
me lanzo una vez más a la causa más solemne,
soñando en creer que se puede
Porque se que puedo volver la nieve caliente,
Y se que no quiero olvidar tu sonrisa perenne.

Y me iré satisfecho, de por lo menos haberte visto,
Nunca creí en los cuentos, hasta que hoy he visto uno.

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