Ganándome galones de ridiculez, llenando mis bolsillos de escombros,
se que tengo la memoria de un pez, y que de mis pelos brotan piojos.
Al fijarme en tus ojos comprobé, que existe un mañana mejor,
probablemente me quede con sed, si me acostumbro a ser tu merodeador.
Me gané el apodo de desdichado, por fracasar al no besar tus labios,
me gané el alias de cobarde, por creer que siempre me harias daño.
Pero bien es verdad que voy ganado, por conocerte ya me he salvado,
y aunque nunca lucharé por ti ... tu sonrisa bastante me ha dado.
Ganandome retales de perdedores, arrancando todas las cortinas,
siempre aguarrado a mis temores, no existia ninguna alta cima,
Pero al fijarme en tus ojos comprobé, que existe un mañana mejor,
que me salvaste de mi ayer, y no me creo de tanto merecedor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario